La Ciudad de México en los Bicentenarios de Iberoamérica
La Ciudad de México en los Bicentenarios de Iberoamérica es un programa que comprende exposiciones, conferencias, la integración de los jóvenes en festivales y redes, la participación en la caravana Rumbo al Sur 2010, así como la transmisión de la serie de televisión Expedicion 1808, entre muchas otras iniciativas.
Discurso pronunciado por el Dr. Enrique Márquez en la presentación del programa ante los alcaldes de Madrid, Santiago de Chile, Buenos Aires, Bogotá, Lima, La Paz y otros veinte gobernantes de ciudades capitales de la región.
Antiguo Colegio de San Ildefonso,
Junio 7 de 2009.
Señor Jefe de Gobierno de la Ciudad de México.
Señor Rector de nuestra Universidad.
Señor Alcalde de Madrid, Presidente de la UCCI.
Señora Secretaria General de la UCCI.
Señores Alcaldes.
Distinguidos invitados.
¿Saben Ustedes, por casualidad, quién es la persona de mayor edad en el mundo?
Las fuentes, tipo Guiness, señalan a la señora Gertrude Baines, de Los Ángeles, California, quien hace unas semanas llegó a los 115 años, por lo que fue felicitada por Obama.
Otras fuentes mencionan a la señora Tuti Yusúpova, de Uzbekistán, quien viene de festejar sus 128 primaveras.
Como nuestra querida y resistente Ciudad -qué resistente y qué amorosa, histórica, brutal, es la Ciudad de México- no podría quedarse fuera de la olimpiada de la longevidad de género, quiero platicarles un poco de la historia de Doña Juana Negrete, quien reside muy cerca de aquí, y que el pasado 15 de mayo cumplió 124 años.
Cuando, no hace mucho, descubrimos el caso de Doña Juana y, díganme si no, el insólito dato de que en nuestra Capital viven, con sus familias, casi 1 521 adultos de 100 o más años, la Comisión Bi100/Bicentenario en la Ciudad de México decidió realizar el proyecto Cien Centenarios, que consta de un libro, un álbum digital, una serie de videos y carteles de gran formato, que fijaremos en muchas de nuestras calles, con las imágenes de nuestros queridos viejos y sus respuestas a ciertas preguntas que se les están formulando con todo cuidado: ¿cuál es su recuerdo más bonito? ¿qué momento difícil le ha tocado vivir en la Ciudad? ¿cuál ha sido su ilusión, su sueño? ¿como podría ser mejor la Ciudad de México? Dado que a la Comisión Bi100 le interesa comunicarle a la Ciudad los sentimientos, las lecciones o las preocupaciones de nuestros cien centenarios, no se les está solicitando, como bien podrían sugerirlo nuestros historiadores, que hagan memoria de la Revolución Mexicana, aunque seguramente el tema aparecerá, porque la mayoría de nuestros viejos nació cuando estaba comenzando el movimiento armado de 1910, a excepción, claro, de Doña Juana Negrete, porque ella nació en 1887, 23 años antes de la Revolución, cuando Emiliano Zapata tenía apenas 8 años y Pancho Villa 9. 30 años antes de que, muy lejos de aquí, estallara la Revolución de Octubre.
Porque cuando Doña Juana nació, faltaban 72 años para que nuestro Jefe de Gobierno viniera a la vida; y 124 para que el equipo de los Pumas de la Universidad ganara su sexto campeonato de Primera División. Felicidades, Señor Rector Narro.
Doña Juana vio la luz primera, casi un siglo antes de que se decidiera la fundación de la UCCI. 71 años antes del nacimiento de su Presidente, el Señor Ruíz Gallardón.
Por cierto, Doña Juana vino al mundo el mismo año en el que el gran músico español, Isaac Albeniz, antepasado del Sr. Ruíz Gallardón, compuso el Concierto para piano Op. 78 y su famosa Rapsodia Española.
Con motivo del Bicentenario de la Independencia y del Centenario de la Revolución Mexicana, la Comisión Bi100 ha venido trabajando, desde el 2007, en el rescate del protagonismo histórico de la Ciudad de México a través de 200 años, con una visión revisionista de la Historia, desde el tiempo presente, porque sin debatir el presente -en el que se alojan los rezagos, los olvidos, las promesas incumplidas, junto con los descomunales faltantes de equidad, democracia o justicia que está generando la nueva mundialidad con sus frecuentes deslaves, nuestras conmemoraciones correrían el riesgo de quedar confinadas en la efeméride, de desdeñar la voz de la gente que, dadas las condiciones económicas y sociales, no deja de preguntar: ¿es que hay algo qué celebrar?
En el 2010, organizaremos, desde luego, las fiestas y estaremos en muchas otras, porque, en todo tiempo, la Historia llama a la integración. Porque sí tenemos mucho que recordar juntos. Pero no haremos derroche de serpentinas y confetis, porque ello podría ir en contra de lo más importante, de los sentimientos reales de la gente.
En la Ciudad de México estamos trabajando por un Bicentenario que esté muy cerca de Doña Juana Negrete, de sus hijos, de sus nietos, bisnietos y tataranietos. De los jóvenes, las mujeres, las familias; de nuestros 137 pueblos y barrios originarios, que, desde hace 5 siglos, no han variado sus nombres. Muy cerca de nuestras comunidades de extranjeros, de las casi 800 asociaciones de mexicanos y capitalinos que residen en diversas regiones del mundo.
Porque para nosotros las conmemoraciones constituyen una oportunidad excepcional para estar más juntos, para pensar y decidir las cimas que nos faltan por alcanzar. Para mejorar la convivencia social mediante la elevación de la autoestima colectiva y el orgullo de pertenencia, tan indispensables en una ciudad en donde “la multitud rodea a la multitud”, según Carlos Monsivais; donde a diario pasan muchas cosas, generalmente felices. Porque existen mil y una razones para creer en la Ciudad de México.
En el 2010, conmemoraremos con Buenos Aires, Santiago, Bogotá y Caracas, nuestras Independencias. Lo estamos haciendo, en estos meses, con Quito y La Paz. El año pasado estuvimos muy cerca de los madrileños, con motivo del Bicentenario del alzamiento popular en contra de la invasión napoleónica al Reino Español, cuyos impactos se dejaron sentir -entre julio y septiembre de 1808- en el Ayuntamiento de la Ciudad de México. En él, bajo el liderazgo del Síndico del Común Francisco Primo de Verdad y Ramos, en medio de la crisis de la monarquía ibérica, se debatió, por vez primera en Nueva España, como prefacio de la Independencia, el tema de la Soberanía Popular.
La Ciudad de México, que en estos días, gracias la gran disposición de ustedes, Señores Alcaldes, se ha convertido en Capital de la solidaridad internacional, quiere continuar muy cerca de sus ciudades.
Para ello, hemos preparado un programa con el que queremos sumarnos a sus conmemoraciones. No vamos a detallarlo en este momento: en este mismo sitio, la Comisión Bi100 ha instalado una isla de información al respecto y ha impreso el políptico titulado La Ciudad de México en los Bicentenarios de Iberoamérica, que acaban de entregarles.
Entre los proyectos que deseamos llevar a sus capitales, conjuntamente con nuestra Coordinación de Relaciones Internacionales, está el Grabado del Bicentenario (el grabado más grande del mundo, 1 km 300 m, que produjeron en las fiestas patrias del año pasado, sobre el Paseo de la Reforma, más de 200 artistas y escritores y 100 jóvenes del Programa Jóvenes en Situación de Riesgo. Está también la Aldea Digital/Generación del Bicentenario, en la que, el próximo septiembre, trataremos de reunir a 2 mil jóvenes de la Ciudad y de las diferentes entidades del país, que acamparán durante 4 días en el Palacio de los Deportes. Ojala que puedan acudir, porque enriquecerían el evento, jóvenes de sus ciudades. Desde este momento están invitados. En la Aldea, ellos podrán intercambiar experiencias tecnológicas y de comunicación ligadas a los temas de la Ciudad, de nuestras ciudades, como el agua, los desechos sólidos, la seguridad, la salud y la alimentación, la cultura ciudadana y otros. Ahí vamos a presentar el Atlas de la Transformación Ciudadana se está preparando la Comisión Bi100.
Por último, quiero comunicarles que, dentro de poco, la reconocida cadena televisiva internacional National Geographic,
transmitirá a todos los países de Iberoamérica y a más de 20 territorios del Caribe, la Serie Expedición 1808/Una travesía por los Bicentenarios de Iberoamérica, producida por la Comisión, en la que 7 jóvenes de nuestra Ciudad, convertidos en los más amenos y documentados cronistas del tiempo presente y de nuestras historias nacionales, recorren Madrid, Sucre, Quito, Caracas, Buenos Aires, Santa Fe de Bogotá, Santiago, Dolores Hidalgo y otras 5 ciudades mexicanas donde se protagonizó la Independencia.
El Gobierno de la Ciudad de México pone, desde ahora, a su disposición, esta serie para que pueda verse en los canales públicos o culturales de sus capitales.
Señores Alcaldes, distinguidos invitados:
En el 2010, nuestra Ciudad estará muy cerca de los sentimientos de los iberoamericanos y de todos los mexicanos.
En el 2010, seremos la Ciudad de la Nación, la Ciudad de todos, porque, en 1325, hace casi 700 años, aquí nació eso que se llama México.